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Talentocracia y Meritocracia

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En la visita del Papa Francisco a Chile, durante el trayecto a bordo del avión que lo trasladaba, el pontífice expresó a los periodistas que le acompañaban, que se encontraba muy preocupado ante la posibilidad de que estalle una guerra nuclear, advirtiendo que “estamos al límite” de un conflicto de esta naturaleza. “Sí, realmente tengo miedo. Estamos al límite. Basta un incidente para desencadenar la guerra. No se puede correr el riesgo de que la situación precipite y tengamos otra vez los escenarios de aquel 09 de agosto de 1945. Por lo tanto, es preciso destruir las armas nucleares”.

Reflexiones: Está bien fundamentado el temor expresado del Papa Francisco, ya que en la II Guerra Mundial se estimaron más de 60 millones de víctimas mortales. Hoy con los avances tecnológicos de destrucción masiva, la aludida guerra nuclear bien pudiera no solo devastar a continentes enteros, sumando cientos o quizá miles de millones de muertos, sino también pudiese amenazar toda la vida planetaria de no controlarse la vorágine de la animadversión, odio y violencia. Quizá el mayor temor mundial que hoy persiste está relacionado con los rompimientos derivados de las amenazas mutuas entre los mandatarios de los Estados Unidos y de Corea del Norte.

Haciendo una observación y análisis en The Global Economy by GDP how much. net, La Unión Americana tiene el 24.32%, el país asiático no rebasa el 1.86% del Producto Interno Bruto del planeta. O sea Estados Unidos es económicamente y militarmente 13 veces más poderoso que su supuesto contrincante. Que es el equivalente a que una persona promedio se enfrente a un rival de 22 metros de estatura y con más de una tonelada de peso corporal. Por supuesto que resulta ilógico y absurdo un enfrentamiento tan desigual.

Pero obsérvese que bajo las iniciativas de promover, suscitar y originar conflictos y guerras con la oculta intención fortalecer economías de algunos países, continuamente se manipula a las sociedades fabricando y confeccionando “enemigos existenciales” para con esto tener el pretexto de los hechos y la justificación de los recursos para perseguirlos y combatirlos en nombre de la justicia, en nombre de la libertad, en nombre de la paz, o en nombre de Dios. O sea, el precio de las bombas se paga con sangre y con vidas, muchas vidas.

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  • GERARDO GONZALEZ JUARISTI

    Creo que una parte de la funcion perversa de los gobiernos es tener a la poblacion siempre bajo un miedo permanente hacia una cosa u otra. Hace sentir que los necesitamos , que nos protejen , limitando nuestras libertades y privacidad .
    Siempre ha sido asi

"Quizá no estaré de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarla".  Voltaire.