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¿Es la cultura el principal factor de riqueza o pobreza de una nación?

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Quiero destacar que no soy médico y reconozco que había estado muy indeciso realizar este artículo por resquemor a mi profunda ignorancia en la materia. Pero finalmente me decidí a redactarlo y publicarlo, con la franca intención de comunicar a mis lectores esta inquietud que he tenido por muchos años, referente al tema del servicio y atención médica en nuestro país.

Creo que todos conocemos el objetivo más básico de lo que significa intrínsecamente la medicina. Que bien pudiésemos resumir en que se trata de prevenir, atender y combatir las enfermedades infecciosas o degenerativas, así como también reparar y curar las lesiones en lo general.

Pero creo que se vale imaginar, conjeturar y quizá especular un poco. A ver, adquirimos seguros de gastos médicos como medida preventiva ante cualquier eventualidad de enfermedad o accidente. ¿Pero qué pasaría si hubiese determinados médicos pertenecientes de un “Sistema de Seguro de Salud” (SSS) con el cual pudiéramos contratar de manera individual o familiar? Sí, un compromiso que pudiera ser formalizado contractualmente con el galeno de nuestra amplia confianza, quién a su vez determinará el grado de riesgo particular de su cliente-prospecto, posterior a un detallado dictamen físico, denominado check-up.

Y dependiendo de los resultados del diagnóstico clínico, así como los factores de la genética y la propensión a enfermedades o accidentes cardiovasculares o cerebrovasculares, antecedentes de salud o traumatismos, edad, relación peso-estatura, vicios adquiridos, hábitos alimenticios, riesgos de trabajo, riesgos deportivos, etc. El médico establecería una “Tasa Ponderada de Riesgo” (TPR), la cual, de ser aceptado, se reflejaría en un monto específico de lo que el asegurado deberá cubrir de su cuota mensual, semestral o anual correspondiente.

Este importe ampararía solamente los costos totales de cualquier enfermedad (no accidentes) que se llegara a presentar, incluyendo, consultas, laboratorios, análisis, radiografías, tomografías, hospitalizaciones, fisioterapias y la atención, intervención y tratamiento de los médicos especialistas en diversas disciplinas previamente seleccionados por el médico titular, etc.

Pero en el justo momento que enfermas y hasta no ser dado de alta, automáticamente dejas de pagar. Y de esta manera estaríamos apostando por estar siempre saludables y vigorosos, y no cuando nos encontremos dentro de los escenarios más desfavorables, víctimas de una enfermedad que bien pudo haber sido considerablemente prevenible.

¿En tu caso particular, contratarías un servicio médico con estas características y modalidades?

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  • Luis Felipe

    Sería ideal, Don Jorge, el tema es cómo lograr que un grupo de médicos se puedan poner de acuerdo para llevar a cabo un proyecto así. Finalmente el proceso los llevaría a crear un seguro privado en donde, entre otros, se genere una reserva técnica para poder soportar los gastos a futuro. Muchas mutualidades así comenzaron y al día de hoy se tuvieron que constituir como empresas privadas. ¿Quién me garantiza que mi médico de confianza estará sano o, incluso vivo, cuando requiera de sus servicios?. Saludos afectuosos.

"Quizá no estaré de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarla".  Voltaire.