Encuesta de la semana

¿Es la cultura el principal factor de riqueza o pobreza de una nación?

Recibe la columna en tu correo

Suscríbete y recibe todos los lunes mi columna en la comodidad de tu correo electrónico
Please wait

“El hombre es una especie insensata, venera a un dios invisible y masacra a una naturaleza visible, sin saber que la naturaleza que él masacra, es ese dios invisible que él venera”. -Hubert Reeves-

A lo largo de la historia de la humanidad, se observa la tendencia natural del hombre a idealizar, venerar, reverenciar, adorar e idolatrar una infinidad de deidades representadas través de imágenes, figuras, e inclusive mediante los fenómenos naturales como los relámpagos, los volcanes, los meteoritos, inclusive los terremotos.

Resulta por demás curioso observar que los países más subdesarrollados del orbe, son los más creyentes, religiosos, fervorosos y devotos. En esa categoría se encuentran sin excepción todos los países africanos. En el Medio Oriente podemos citar a Turquía, Siria, Irán, Irak, Arabia Saudita. En Asia a Afganistán, Pakistán, India, Nepal, Bután, Birmania, Laos, Vietnam, Tailandia, Filipinas, Camboya, Sumatra, Borneo, Malasia, Nueva Guinea. Y también todos los países de Latino América y el Caribe, Panamá, Honduras, El Salvador, Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela, Colombia, Brasil, México, Trinidad y Tobago, Jamaica, República Dominicana y con mención honorífica, Haití.

Casi todas estas naciones cuentan con enormes riquezas naturales, no obstante con bajísimos niveles educativos que se traducen no solo en una muy baja productividad, sino también en niveles muy altos de superstición, hechicería, brujería, nigromancia, ocultismo, fetichismo, idolatría, fanatismo, ingenuidad, mitología e ignorancia.

Factores que se convierten en invencibles obstáculos para el desarrollo social, económico y tecnológico, así como para la conservación de la paz, la obtención de la equidad social, el establecimiento de las democracias, de la honestidad y de la transparencia.

Por lo tanto, es necesario elevar los niveles educativos y culturales para erradicar las tendencias a las supersticiones misma que redundan y causan un gran daño social, educacional y político. Porque el planeta está plagado de “gurús iluminados” quienes anteponen la herramienta de la fe, del miedo, del castigo del “más allá”, frente a su abierta incapacidad de comprobar a sus deidades. Lo que el mundo realmente necesita son verdaderos pacificadores, restauradores, educadores, promotores de principios éticos, de derechos humanos y de la protección a la vida y al medio ambiente. Personas de buena voluntad que se conduzcan con el razonamiento y con un profuso humanismo.

En homenaje a mi recientemente finado amigo Eliseo Martínez Perez, por su gran legado a nuestra ciudad.

La ciencia es más que un simple conjunto de conocimientos ¿es una manera de pensar?

Deja tus comentarios

Participa aqui en el debate de la semana
¡ahora es más fácil!

0
  • No se han encontrado comentarios

"Quizá no estaré de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarla".  Voltaire.