Encuesta de la semana

¿Debe ser la cultura un concepto de libre elección?

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Durante el año del 2007 investigadores de la Universidad de California pudieron afirmar, al establecer la edad de los materiales rocosos del cinturón de asteroides, que nuestro Sistema Solar se había formado por completo hace 4,568 millones de años.

En uno de los enormes brazos de nuestra galaxia la Vía Láctea, había una gran nebulosa de gas y polvo cósmico (hidrógeno y helio, principalmente) pero algo, quizá la gran explosión de una supernova cercana, provocó que parte de esa nebulosa colapsara y que se comprimiera formando un enorme disco giratorio.

La materia más pesada se acumuló en el centro del disco y su temperatura aumentó producto de las inmensas presiones, comenzó la fusión nuclear (los átomos de hidrógeno se fusionaron formando helio) provocando que un poco de materia se convirtiera en muchísima energía y naciera el Sol, el cual acapara el 99.8% de toda la materia de nuestro Sistema Solar.

La materia restante en el disco (polvo, gas, hielo), llamado disco protoplanetario, se fue aglutinando (primero por choques suaves y luego por gravedad) durante un lapso de 10 a 100 millones de años, hasta formar planetas, lunas, asteroides y cometas. Todo este disco se mantendría rotando alrededor del Sol por su propia gravedad.

El viento solar, que son partículas de energía, es tan fuerte que se llevó casi todo el gas de los cuatro planetas más cercanos al sol dejando solo sus rocas y metales intactos (por eso Mercurio, Venus, Tierra y Marte son planetas rocosos); los que contienen mucho material gaseoso y hielo ocupan órbitas más lejanas (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) el viento solar no era tan fuerte como para llevarse su contenido gaseoso.

Gracias a observaciones y cálculos como de Aristarco de Samos (Grecia, siglo II a.C.) y Nicola Copérnico (Polonia, siglo XVI d.C.), hoy sabemos que estábamos en un planeta entre muchos otros, y que girábamos alrededor del Sol. Muy a pesar de que la Iglesia Católica, que no solo se rehusó a aceptar esta tesis, sino que además hostigó y persiguió a Copérnico por esta “blasfemia”.

Hoy derivado de los enormes descubrimientos y de los formidables avances de la ciencia y tecnología, poco a poco estamos concluyendo que religiones van y religiones vienen, pero hasta ahora nadie puede comprobar, ni de dónde venimos ni a dónde vamos.

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  • Jorge Arena

    Cabe aclarar que Einstein se refiere al dios de Spinoza.

  • LUIS ERNESTO GONZALEZ GARZA

    Interesante artículo, pero un comentario al margen. Por lo mismo que se concluye y como se concluye. Yo no creo en la generación expontánea, por fuerza debe haber una inteligencia superior que creó el universo y lo mantiene estable, de lo contrario ya hubiéramos sufrido una serie de catástofes en nuestro universo. La ciencia y nuestras creencias pueden ser compatibles y complementarias entre sí. Me inclino más a las conclusiones de Albert Eintein que matemáticamente concluyó en la compatibilidad entre Dios y la Ciencia.

  • Arnulfo Cruz Cano

    Una Pregunta: Usted cree en Dios y su Creación ? Saludos.

"Quizá no estaré de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarla".  Voltaire.