Encuesta de la semana

¿Debe ser la cultura un concepto de libre elección?

Recibe la columna en tu correo

Suscríbete y recibe todos los lunes mi columna en la comodidad de tu correo electrónico
Please wait

Este material hoy es tan extraordinariamente útil, que lo usamos para fabricar casi todo: desde vasos, juguetes, muebles, ropa, envases, bolsas y una infinidad de productos más. Sin embargo es urgente inventar nuevos materiales que sean menos agresivos con el ambiente. La mayoría de los plásticos son sumamente resistentes y no se degradan. Eso significa que cuando lo desechamos, quedan en el planeta durante miles de años, formando montañas e islas de basura. Además, se fragmentan en pedazos cada vez más pequeños, mismos que son accidentalmente devorados por los animales.

El plástico se fabrica con derivados del petróleo, en procesos muy contaminantes, y como el petróleo es un recurso no renovable, pronto agotaremos el poco que nos queda. Desde 1950 los seres humanos hemos desechado mil millones de toneladas de plástico. La gran mayoría de este plástico permanecerá intacto durante miles de años. Las corrientes marinas arrastran la basura plástica hasta un sitio que está en el norte del océano Pacífico, donde se concentra formando una isla flotante de deshechos plásticos. Se calcula que esta isla de basura mide 1.4 millones km2, o sea tres veces más que el territorio de España.

Se están haciendo algunos esfuerzos por parte de institutos científicos, para crear materiales con propiedades parecidas al plástico, pero que no dañen el planeta. Como los plásticos compostables. El biopolímero o plástico biodegradable. El “Arboriform” o madera líquida. El bioplástico a partir del mucílago o baba del nopal. Y el Elif Bilgin el bioplástico a base de cáscaras de plátano. Pero toda esta dinámica científica aún está en plena etapa de investigación, comprobación, proyecciones a alta escala y producción masiva.

Mientras tanto es muy importante generar políticas ambientales y una conciencia colectiva a través de los medios masivos de comunicación y en las redes sociales, para consumir menos plásticos. Podemos llevar nuestras bolsas de lona a las tiendas o a los supermercados. Evitar en lo posible adquirir platos y vasos desechables sobre todo los de unicel y rellenar botellas reutilizables en vez de comprar miles de botellitas de agua. Además aprender a aprovechar el plástico que ya tenemos en casa, dándole nuevos usos. Por ejemplo con un poco de creatividad, una botella de PET puede transformarse en una lapicera, o en una alcancía, o en una maceta, etc.

Deja tus comentarios

Participa aqui en el debate de la semana
¡ahora es más fácil!

0
  • José Raúl

    Tengo entendido que en otros países (Alemania) ya tienen elementos biodegradables para sustituir todo el plástico y considero que ésto lo debería de investigar nuestro gobierno para ponerlo en practica lo más pronto posible. en lugar de preocuparse por cosas vanales.

"Quizá no estaré de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarla".  Voltaire.